Hosting & Mantenimiento
Tu sitio también necesita cuidado después de salir online.
Definimos dónde alojarlo y qué tareas necesita para seguir funcionando. El acompañamiento parte de su tecnología, sus dependencias y el uso que tiene.

Un alcance que puedas entender
Según el plan acordado, podemos contemplar configuración del alojamiento, actualizaciones compatibles, copias de seguridad, controles de disponibilidad y soporte técnico. Cada tarea, frecuencia y límite debe figurar en la propuesta.
Primero, revisar
Revisamos la plataforma, los accesos y el estado del sitio antes de tomarlo.
Si necesita una puesta a punto o una migración, se cotiza como una etapa diferenciada.
Horarios, canales de soporte y tiempo de respuesta acordado se definen en la propuesta — el tiempo de respuesta no equivale a tiempo de resolución.
Backups, retención y condiciones de disponibilidad del proveedor, según el plan.
Condiciones claras, por escrito
No garantizamos que un sitio nunca falle: existen dependencias y fallas fuera de nuestro control. El mantenimiento ayuda a detectar y atender problemas, con condiciones acordadas por escrito.
Inversión
El presupuesto mensual depende del alcance que acordemos — plan base, hosting, alta o migración e impuestos — y te lo detallamos en una propuesta a medida.
Hosting & Mantenimiento
Preguntas frecuentes
¿Puedo mantener mi proveedor actual?
Lo evaluamos según sus posibilidades técnicas y el nivel de acceso disponible.
¿Incluye cambios de diseño o funcionalidades?
Solo los expresamente incluidos. Rediseños, nuevas páginas e integraciones pueden requerir otro presupuesto.
¿Garantizan que nunca va a fallar?
No. El mantenimiento ayuda a detectar y atender problemas, pero existen dependencias y fallas fuera de nuestro control. Las condiciones se acuerdan por escrito.
¿Hay atención permanente?
No asumas atención 24/7. El servicio se presta en los horarios y canales que se acuerden en la propuesta.
¿Qué pasa si dejo el servicio?
La entrega de accesos, copias y asistencia de salida se define en la propuesta. Dominio, cuentas y responsabilidades de titularidad deben quedar claros desde el inicio.